
EL
MUNDO SEGÚN CASCIARI
Por
Hernán Casciari. (24.01.2006)
Leí
una vez que la Argentina no es mejor ni peor que España, sólo más
joven. Me gustó esa teoría y entonces inventé un truco para
descubrir la edad de los países basándome en el 'sistema
perro'.
Desde
chicos nos explicaron que para saber si un perro era joven o viejo
había que multiplicar su edad biológica por 7. En el caso de los
países hay que dividir su edad histórica entre 14 para saber su
correspondencia humana. ¿Confuso?
En este artículo
pongo algunos ejemplos reveladores.
Argentina nació en
1816, por lo tanto ya tiene 190 años. Si lo dividimos entre 14,
Argentina tiene 'humanamente' alrededor de 13 años y medio, o sea,
está en la edad del pavo. Es rebelde, pajera, no tiene memoria,
contesta sin pensar y está lena de acné (¿será por eso que le
dicen el granero del mundo?
Casi todos los países de
América Latina tienen la misma edad y, como pasa siempre en esos
casos, forman pandillas. La pandilla del Mercosur son cuatro
adolescentes que tienen un conjunto de rock. Ensayan en un garaje,
hacen mucho ruido y jamás han sacado un disco.
Venezuela,
que ya tiene tetitas, está a punto de unirse a ellos para hacer los
coros. En realidad, como la mayoría de las chicas de su edad, quiere
tener sexo, en este caso con Brasil, que tiene 14 años y el miembro
grande.
México también es adolescente, pero con
ascendente indígena. Por eso se ríe poco y no fuma ni un inofensivo
porro, como el resto de sus amiguitos, sino que mastica peyote, y se
junta con Estados Unidos, un retrasado mental de 17, que se dedica a
atacar a los chicos hambrientos de 6 añitos en otros
continentes.
En el otro extremo está la China
milenaria. Si dividimos sus ,200 años por 14 obtenemos una señora
de 85, conservadora, con olor a pipí de gato, que se la pasa
comiendo arroz porque no tiene -por ahora- para comprarse una
dentadura postiza. La China tiene un nieto de 8 años, Taiwán, que
le hace la vida imposible. Está divorciada desde hace rato de Japón,
un viejo cascarrabias, que se juntó con Filipinas, una jovencita
pendeja, que siempre está dispuesta a cualquier aberración a cambio
de dinero.
Después, están los países que acaban de
cumplir la mayoría de edad y salen a pasear en el BMW del padre. Por
ejemplo, Australia y Canadá, típicos países que crecieron al
amparo de papá Inglaterra y mamá Francia, con una educación
estricta y concheta, y que ahora se hacen los locos. Australia es una
pendeja de poco más de 18 años, que hace topless y tiene sexo con
Sudáfrica; mientras que Canadá es un chico gay emancipado, que en
cualquier momento adopta al bebé Groenlandia para formar una de esas
familias alternativas que están de moda.
Francia es una
separada de 36 años, más puta que las gallinas, pero muy respetada
en el ámbito profesional. Tiene un hijo de apenas 6 años: Mónaco,
que va camino de ser puto o bailarín... o ambas cosas. Es amante
esporádica de Alemania, camionero rico que está casado con Austria,
que sabe que es cornuda, pero no le importa.
Italia es
viuda desde hace mucho tiempo. Vive cuidando a San Marino y al
Vaticano, dos hijos católicos idénticos a los mellizos de los
Flanders. Estuvo casada en segundas nupcias con Alemania (duraron
poco: tuvieron a Suiza), pero ahora no quiere saber nada con los
hombres. A Italia le gustaría ser una mujer como Bélgica: abogada,
independiente, que usa pantalón y habla de política de tú a tú
con los hombres (Bélgica también fantasea a veces con saber
preparar espaguettis).
España es la mujer más linda de
Europa (posiblemente Francia le haga sombra, pero pierde
espontaneidad por usar tanto perfume). Anda mucho en tetas y va casi
siempre borracha. Generalmente se deja follar por Inglaterra y
Después hace la denuncia.
España tiene hijos por todas
partes (casi todos de 13 años), que viven lejos. Los quiere mucho,
pero le molesta que, cuando tienen hambre, pasen una temporada en su
casa y le abran la nevera.
Otro que tiene hijos
desperdigados es Inglaterra. Sale en barco por la noche, se tira a
las pendejas y a los nueve meses aparece una isla nueva en alguna
parte del mundo. Pero no se desentiende de ella. En general las islas
viven con la madre, pero Inglaterra les da de comer. Escocia e
Irlanda, los hermanos de Inglaterra que viven en el piso de arriba,
se pasan la vida borrachos y ni siquiera saben jugar al fútbol. Son
la vergüenza de la familia.
Suecia y Noruega son dos
lesbianas de casi 40 años, que están buenas de cuerpo, a pesar de
la edad, pero no le dan bola a nadie. Cojen y trabajan, pues son
licenciadas en algo. A veces hacen trío con Holanda (cuando
necesitan porro); otras, le histeriquean a Finlandia, que es un tipo
medio andrógino de 30 años, que vive solo en un ático sin amueblar
y se la pasa hablando por el móvil con Corea.
Corea (la
del sur) vive pendiente de su hermana esquizoide. Son mellizas, pero
la del norte tomó líquido amniótico cuando salió del útero y
quedó estúpida. Se pasó la infancia usando pistolas y ahora, que
vive sola, es capaz de cualquier cosa.
Estados Unidos,
el retrasadito de 17, la vigila mucho, no por miedo, sino porque le
quiere quitar sus pistolas.
Israel es un intelectual de
62 años que tuvo una vida de mierda. Hace unos años, Alemania, el
camionero, no le vio y se lo llevó por delante. Desde ese día
Israel se puso como loco. Ahora, en vez de leer libros, se lo pasa en
la terraza tirándole piedras a Palestina, que es una chica que está
lavando la ropa en la casa de al lado.
Irán e Irak eran dos
primos de 16 que robaban motos y vendían los repuestos, hasta que un
día le robaron un repuesto a la motoneta de Estados Unidos y se les
acabó el negocio. Ahora se están comiendo los mocos.
El
mundo estaba bien así, hasta que un día Rusia se juntó (sin
casarse) con la Perestroika y tuvieron como docena y media de hijos.
Todos raros, algunos mongólicos, otros esquizofrénicos.
Hace
una semana, y gracias a un despelote con tiros y muertos, los
habitantes serios del mundo descubrimos que hay un país que se llama
Kabardino-Balkaria. Un país con bandera, presidente, himno, flora,
fauna...y ¡hasta gente!
A mí me da un poco de miedo
que aparezcan países de corta edad, así, de repente. Que nos
enteremos de costado y que, incluso, tengamos que poner cara de que
ya sabíamos, para no quedar como ignorantes Y yo me pregunto: ¿Por
qué siguen naciendo países, si los que hay todavía No funcionan?